¿Qué te hace sentir valioso?

Cuentoterapia y perfeccionismo

¿Vale la pena ser perfeccionista, hasta el punto de obsesionarte? ¿Debes alcanzar la autorrealización?

Una cosa es querer hacer las cosas bien, y otra cosa muy distinta es obsesionarse por hacerlas siempre bien para, por ejemplo, tener el reconocimiento de los demás, tener dinero, o poder, sentirse mejor que nadie o que no te hace falta nadie. Puede que se consiga el objetivo propuesto, pero el precio que hay que pagar es demasiado grande. Este objetivo nos lleva a la infelicidad, a la soledad, y a la autojustificación.

“Si esperara la perfección, nunca acabaría mi libro.”
Proverbio chino

Con esta actitud nos alejamos de la meta verdadera, la que nos hace felices de verdad, conectar con nuestra esencia, y conectar con los demás.

Me recuerda un poco el arquetipo de la sombra de Carl G. Jung. La sombra es aquello que rechazamos de nosotros mismos por que no nos gusta. Pero cuando tomamos consciencia de esa parte oscura de nosotros mismos, esa que no nos gusta, cuando de verdad la aceptamos, crecemos, somos menos intransigentes y más felices.

Ayer estaba escuchando en un video de YouTube a una psicóloga americana muy mediática, René Brown. Ella dice que el “poder está en la vulnerabilidad“. Después de años de investigación y miles de entrevistas, René Brown ha escrito libros, imparte talleres, conferencias y tiene un montón de videos en YouTube en los que nos cuenta qué es la vulnerabilidad.

Voy a comentar dos cosas de este video que me han llegado hondo.

Al principio de esta conferencia, nos dice que le preguntaron si quería ser presentada como “investigadora” o como “cuentista (storyteller)”. Cuenta que el segundo calificativo le sorprendió porque por un momento hirió su “ego”, su inseguridad como académica (y es una estupenda investigadora). Después de pensárselo por un minuto, pensó que su investigación era en realidad una colección de historias, si queremos llamar historias a los datos de su investigación, así que con su sonrisa y su sentido de humor habitual llegó a un acuerdo con la entrevistadora.

  • ¿Qué te parece si me presentas como una investigadora de historias?
“Las historias son datos con alma.”
René Brown

Me parece una actitud fantástica. ¡Qué madurez como persona y como académica! Me encanta su sencillez. Por eso es tan buena. Después, ya con un tono más serio nos cuenta el lado oscuro de los seres humanos, que voy a escribir aquí para que pueda recordarlo. Son unas palabras tan bonitas y hacen reflexionar. Según René Brown, así nos comportamos:

  • “Hacemos cierto lo incierto”: es decir queremos tener razón en nuestro punto de vista.
  • Somos perfeccionistas“: es decir queremos sentirnos orgullosos de todo, incluso de nuestros hijos.

Ella dice que el mensaje que debemos dar a nuestros hijos no es el de ser mejor cada día para ser perfectos, sino el de enseñarles que todos somos imperfectos, y ellos también, y aún así, valen mucho y son amados como son.

Continua diciendo:

  • “Queremos pretender que lo que hacemos no tendrá ningún efecto en la gente“. ¡Y sí que lo tiene! Pero en vez de mirar a otro lado cuando nos equivocamos, deberíamos decir LO SIENTO, voy a arreglar esto que he hecho y te ha perjudicado.

Y finaliza con tres consejos muy espirituales:

  • “Permitámonos ser vistos con nuestras vulnerabilidades
  • “Amemos con todo nuestro corazón”
  • Practiquemos la gratitud y la alegría

Y al final del video, como resumen de toda su conferencia, nos dice

  • Ser vulnerable significa que estoy viva y es suficiente ser como soy“.

 

¡Qué gran mujer! Lo que nos hace felices es conectar con esta vulnerabilidad, aceptarla y crecer en el camino.

 

Bueno, para finalizar, un cuento en el que recuerdo la CREENCIA IRRACIONAL #2, que según Albert Ellis nos hace infelices.  “Para considerarse uno mismo valioso, uno debe sentirse muy competente, suficiente y capaz de lograr cualquier cosa en todos los aspectos posibles“. Un poco parecido al mensaje de la Sra. Brown, ¿no crees?

Y por supuesto, tengo un cuento que también nos enseña esta misma lección de inteligencia emocional. Sintámonos vulnerables, abracemos la sombra, y digamos lo siento, soy así y es suficiente para que me quieras.

Déjame que te cuente esta historia,

La creencia irracional #2 superada, ¿cierto? Bueno, ¡hasta la creencia irracional #3!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *