14 junio, 2018

Mi cuento

Con los cuentos he descubierto a vivir emociones y enseñarlas a vivir

Mi cuento es un cuento de cambio a través de los cuentos

A cada persona le pertenece un cuento, una historia. Primero necesitamos apropiarnos de nuestra historia sin sentir ninguna vergüenza, quererla. Después, como contemos esta historia hará que nuestra forma de vivir, amar y compartir se adapte a ella.

 

“Menos es más.”
Mies Vand der Rohe, arquitecto


Marta, la reina de los cuentos

Hace mucho, mucho tiempo en una tierra lejana bañada por un tranquilo mar azul, nació la pequeña Marta, una preciosa niña que colmó a sus padres de una gran felicidad. Ella era su pequeña princesita.

Cuando era pequeña, Marta fue creciendo bonita e inteligente. Su madre le solía contar cuentos de tradición oral que había escuchado anteriormente de su madre y de su abuela. Además, su padre era muy aficionado al cómic y le gustaba leer sobre héroes y batallas. Cómics que después ella también leía y leía una y otra vez. Así que desde que Marta fue muy niña, escuchó y leyó cuentos de muchas y diversas fuentes. Con los años, llegó a ser una linda muchachita a la que sus padres querían y colmaban de caprichos. Los cuentos eran para ella sólo un fascinante mundo en el que escaparse.

Un día, Marta decidió estudiar para ser arquitecta sin darse cuenta que esta decisión fue debida a un antiguo encantamiento que había permanecido en la familia durante generaciones. Ese encantamiento hacía que las mujeres de su familia vivieran pequeñas y dependientes. Así que la princesita terminó siendo arquitecta y trabajó en este interesante campo durante muchos y muchos años. Durante todo ese tiempo, ella creyó que eso era felicidad.

Sin embargo, pasado un tiempo Marta concluyó que ser arquitecta ya no era lo que más le interesaba y decidió viajar lejos, muy lejos de su querido mar azul, de su familia y de sus amigos. Viajando, se encontró con mucha gente que le contaba cuentos de lugares lejanos y exóticos. Marta se entusiasmó otra vez escuchando esos cuentos de todos esos lugares alrededor del mundo y le sorprendió saber que esas historias tenían un especial poder magico para quienes las escuchaban. Además, se dio cuenta de que sin querer, todas esas historias la iban transformando a ella misma poco a poco. Así que quiso aprender más y más cuentos para después un día, quizás, volver a contarlos a otras personas.

Entonces, ocurrió algo que le impresionó. La gente que escuchaba las historias que Marta contaba se tranformaba, crecía y cambiaba y ella disfrutaba contando esas historias, sintiendo que la gente que las escuchaba estaba mucho mas contenta y feliz. Se dio cuenta también que el destino de muchos que escuchaban sus cuentos iba cambiando, sus vidas se transformaban hasta llegar a tener un final distinto al que habían asumido que tendrían.

Marta descubrió que contar cuentos no sólo le satisfacía enormemente sino que además era parte de su identidad. Con este logro, rompió el encantamiento que había permanecido en su familia durante generaciones y contando cuentos, Marta, la reina de los cuentos, cambió su destino y vivió feliz por siempre jamás.

 

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.