Gesticular contando cuentos

“La gesticulación ayuda al acceso de memorias e ideas desde cada punto de tu mente para cambiar nociones abstractas en palabras lógicas que fluyen por tu boca… los gestos hacen que la gente preste atención a la acústica del discurso. Cuando tú veas un gesto con la mano, tu sistema auditivo espera también oír un discurso… incluso hoy en día en nuestra comunicación diaria, los gestos se vinculan y emparejan con el discurso. De esta manera, los gestos no son meramente añadiduras al discurso, son realmente una parte fundamental de ésta.

Traducido de Psychology Today

“Gesticulation helps access memories and ideas from every crevice of your mind and to turn abstract notions into logical words that flow from your mouth…gestures make people pay attention to the acoustics of speech. When you see a hand gesture, your auditory system expects to also hear speech…gestures still have a tight and perhaps special coupling with speech in present-day communication. In this way, gestures are not merely add-ons to language – they may actually be a fundamental part of it.”

Psychology Today

Leyendo Psychology Today, esta revista de psicología americana, me acordé del cuento de “El gusanito de colores¨. Este cuento lo conté a un grupo de adolescentes latinoamericanos que había cruzado la frontera de México andando y en ese momento estaban estudiando en la High School de Somerville, Massachusetts, EE.UU. La facilitadora del grupo quería hablar del trauma del viaje y de las fortalezas que todos tenemos.

¡El cuento del gusanito era totalmente perfecto!

No solo conté el cuento, lo actúe, lo viví. Con mis gestos iba acompañando mis palabras, iba viviendo la situación: arrastrándome por el árbol, acurrucándome en la última hoja del árbol, transportado por el viento a un bosque lejano, muy lejos hacia el norte… y mientras contaba, en frente de mí, iba viendo como los adolescentes se metían en la piel del gusanito y vivían su propia experiencia del viaje.

Me asusté. Pensé parar… pero no podía. Decidí continuar, los chicos necesitaban oír el final y la resolución era lo más importante. ¡Y fue genial!

Este es un buen cuento para contar a inmigrantes. No sé el autor, creo que es un cuento popular. Lo escuché en algún momento y lo personalicé para esa experiencia del trauma del viaje y encontrar fortalezas en un nuevo lugar.

Tengo mucho cariño a este cuento. Este cuento cambió mi meta en mi vida. Ante mí y con mis propios ojos vi el poder de un simple, sencillo pero adecuado cuento. Mi voz, mis gestos y mi intención transportaron en la mente de esos chicos a un pasado, su difícil viaje a través del desierto, y a un futuro positivo, encontrar sus fortalezas en un país distinto al suyo.

Ya sabéis, contar un cuento no es solo el cuento: es la voz, los gestos y sobre todo la intención con la que cuentas el cuento.

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